¿Dónde está quedando la independencia de ese alto Tribunal Constitucional? ¿Por qué la Corte no falló con un tiempo prudencial para permitir a los aspirantes tomar una decisión sobre su futuro político?
Queda un sabor amargo con las acciones de la Corte, que está fallando sus decisiones trascendentales a boca de jarro, generando suspicacias entre las gentes del común y contradiciendo el quehacer de este magno tribunal. En mi calidad de Concejal de la ciudad, exhorto a la Corte para que profiera sus fallos oportunamente y con la ecuanimidad, sensatez y decoro que debe caracterizar a este alto tribunal.
Celio Nieves Herrera
Concejal de Bogotá



