El Ritual
Mientras el fuego tomaba fuerza al interior de la Maloka los jóvenes expresaban sus sueños y esperanzas, sentimientos e inquietudes, expectativas y cuestionamientos a las políticas culturales distritales. Se agradeció al fuego, al sol, al aire, a la naturaleza y al gobierno natural, Gobierno de Se, “nuestro camino”, señaló la Carismática dirigente Ati.
Se planteó la situación del arte y la música en Colombia y América Latina donde los músicos sobreviven, en contraste con Estados Unidos, por ejemplo donde los músicos viven holgadamente. En ese sentido se invocó a la Tierra y el cosmos para que nuestros músicos puedan vivir dignamente de su arte y llevar el mensaje de cambio.
Cambios de unidad y fraternidad, no de posiciones o doctrinas políticas; “es la renovación de pensamiento… de nuevo todos seremos hermanos, tal como nos enseñaron nuestros mayores Mayas a pensarnos como nosotros -comunitariamente- en contravía a occidente que rinde culto al individualismo: al yo”, explicó el maestro G. Kanek, un abuelo maya.
El momento de la siembra fue el más expectante, Ati Quigua sembró agua para el renacer y la sanación de nuestras mentes y pensamientos, “para que la paz renazca en nuestro territorio…” Se sembró por el artista su sensibilidad y sus aportes a la humanidad, por el arte y la esperanza, por la interculturalidad, por la maloka como escenario de construcción y vida, por la sanación del planeta, mentes y pensamientos, por la reconciliación…
David Jaramillo sembró la Común Unidad para que la luz del universo la ilumine y la fortalezca. El artista expresó su emoción y agradecimiento por quienes asistieron: “somos una familia que nos reencontramos con la esperanza sanar nuestro pensamiento y los daños que sufre el planeta… lo más grato mirar adelante con esperanza”, concluyó.
Políticas culturales distritales y proyecciones
Luego de tan gratas reflexiones se socializó el estado de la política cultural del distrito. Santiago Trujillo, subdirector de la Filarmónica explicó que a partir de la reforma cultural con la creación de la Secretaría Distrital de Cultura, en la Administración de Luis Eduardo Garzón, se intensificó la participación e inclusión de los jóvenes en programas culturales.
No obstante, Trujillo reconoció que muchos componentes de estas políticas públicas se quedan escritos en un documento sin ejecutarlos. Instó a los jóvenes a empoderarse de estos espacios y hacer seguimiento a las Acciones afirmativas.
Dentro de los logros alcanzados en materia cultural, gracias a la gestión de la Concejala Ati y movimientos culturales como Seikiwia, Trujillo destacó la nueva dinámica y rostro del Festival Rook al Parque, la publicación de un libro acerca del Festival y el Acuerdo con la editorial Santillana para la impresión de una nueva edición, dos conciertos a realizarse en la Media Torta, con enfoque Afro e indígena, la participación de algunas bandas en festivales internacionales y la apertura de nuevos espacios como el festival de música iberoamericana a realizarse en Medellín paralelo al Festival de Rook al Parque 2010.
Como tarea fundamental la Concejala Indígena llamó a promover y defender los espacios de música en vivo y buscar acuerdos con la empresa privada para impulsarla.
Otras tareas y compromisos fueron: crear mecanismos para canalizar la asignación de recursos para el arte y la cultura; establecer acuerdos específicos; conformar un colectivo y que éste decida o incida lo que va a pasar en materia cultural y promueva la defensa del arte, la cultura, el agua el ambiente y el territorio; convocar la ciudadanía y fortalecer el espacio de organización; formación; estar a la expectativa para acceder a convocatorias públicas y; establecer como ejes estructurantes de reivindicación el agua y el territorio.





