Estos “atentados urbanos” desconocen el urbanismo como función pública, contrarían principios del ordenamiento territorial que propenden por la prevalencia del interés general sobre el particular y desatienden criterios básicos de planificación urbana como la “Vocación del Suelo”.
Es delicado que no contemos con un inventario detallado de los bienes de uso público ocupados “indebidamente”, ni de zonas de cesión pendientes de entrega al distrito, razón por la cual, inescrupulosos comerciantes de finca raíz, aprovechando la confusión en la tradición de estos predios, tratan de apropiarse de los mismos para explotar económicamente su suelo, sin importar el beneficio comunitario. Falta un control urbanístico más riguroso y permanente por parte de las autoridades encargadas, especialmente las alcaldías locales, ya que a ellas es a quienes corresponde esta función.
“En las últimas décadas, ha faltado una intervención pública más eficaz sobre el suelo urbanizable. El planeamiento urbano no ha sido gestionado en muchas ocasiones conforme a la vocación del suelo sino conforme al dinamismo del mercado.”
Por lo anterior, “hacemos un llamado para que la administración distrital a través de sus entidades responsables del tema: Secretaría de Planeación y Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público, se comprometa a velar por la protección del espacio público y defender el patrimonio ambiental y recreativo de los bogotanos. En tal sentido, convocamos a la comunidad para denunciar casos en que áreas públicas de este tipo estén siendo amenazadas con la ocupación de otros usos”, puntualizó Nieves Herrera.
OFICINA DE PRENSA
SANDRA SANCHEZ – JEFE DE PRENSA



