El realismo mágico de Gabo dejó de ser utópico y pasó a ser una realidad, un colegio no solo es infraestructura, es solidaridad, es amistad, es derecho a la educación es plasmar una identidad de ciudad, es una Bogotá positiva.
El derecho a la educación de más de 3000 niños, niñas y jóvenes en una de las localidades más pobres de Bogotá como lo es Usme, advierte una tarea adicional, porque la calidad educativa es una suma de posibilidades y esfuerzos, que unida a la infraestructura hermosa que representa este nuevo colegio, brinda más posibilidades a los educandos que son los receptores de una grandiosa obra.
La palabra la tienen los maestros quienes con su tesón, vocación y arduo trabajo, en el compromiso que inspira a la pedagogía para teorizar sobre resultados en las numerosas teorías que la conforman, pueden y deben hacer de esta institución un ejemplo de ciudad y un baluarte de la localidad, para que la alegría y la justicia social de la comunidad se hagan patentes y se refrenden todas las condiciones y facilidades en su desarrollo comunitario y social.
Bogotá debe ser positiva y en opinión del Presidente del Concejo de Bogotá el Profesor Celio Nieves Herrera debe ser la vitrina número uno en la educación de sus niños niñas y jóvenes y en el desarrollo cualitativo para que los proyectos de vida individuales se hagan realidad y no meras expectativas.



