Las cifras en torno al embarazo en adolescentes son desalentadoras. La Encuesta de Demografía y Salud Profamilia 2007, da cuenta que un 75 por ciento de los adolescentes de las principales ciudades de Colombia, entre ellas Bogotá, menores de 20 años han empezado su vida sexual. En las zonas rurales el registro aumenta al 85 por ciento. Jóvenes entre 10 y 12 años han comenzado su actividad sexual, elevando los índices de maternidad infantil, según la misma encuesta.
Esto por sí, desata una cadena de problemáticas que una niña o adolescente embarazada, con mucha dificultad pueda afrontar: la deserción escolar, la ruptura de la unidad familiar, la prevalencia de infecciones de transmisión sexual, entre otros. En muchos de los casos, jóvenes que se encuentran infectados con VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, no tienen acceso a los tratamientos que requieren.
“La Administración Distrital ha hecho un esfuerzo para cumplir las leyes en el tema. Se generan los programas y servicios, pero debe fortalecer la conciencia en el marco de la corresponsabilidad de la familia, el Estado y la sociedad, ya que la responsabilidad es de todos. Se necesitan políticas institucionales exclusivas que ayuden a los adolescentes con vida sexual activa a enfrentar los riesgos que están asumiendo, ya que actualmente no cuenta con este apoyo” Informó el Concejal Humberto Quijano, de la Bancada de MIRA
“Se debe generar un espacio institucional como la Comisión de Evaluación y Recomendaciones sobre la Educación Sexual, integrada por especialistas de la Sociedad Civil, la Academia y los tres poderes públicos, como estrategas y dinamizadores de soluciones. Es necesario dejar claro en los adolescentes que el aborto no es un método anticonceptivo” destacó Carlos Guevara del MIRA.





