Esto, con el fin de garantizar su utilización para casos de emergencia e inseguridad como lo estipulan las normas y poder imponer las medidas correctivas del Código ante los casos de uso indebido, (como trabajo social, asistencia a programas pedagógicos de convivencia ciudadana y el pago de multas).
Basado en información oficial, el Cabildante Liberal señaló que las llamadas broma, acosadoras e improcedentes, para el año 2009: sumaron un total de 14´911.109, es decir que en promedio diariamente se efectuaron 40.852; para el año 2010: 13´418.399, que representan 36.762 diarias, y para el año 2011: (hasta septiembre) 8´619.196 llamadas, es decir, 31.922 al día.
Igualmente, el debate mostró que las llamadas broma casi igualan a las llamadas tramitadas. Para el año 2009, 2010 y de enero a julio de 2011, correspondieron a un 12%, 11% y 10% frente a un 15% de llamadas tramitadas respectivamente. También se dedujo que las llamadas broma, las no procedentes, otras y las duplicadas o con información repetida, representan aproximadamente un 85% del total de las llamadas que atiende el servicio de la línea de emergencia.
Señaló el Concejal Gutiérrez González, "estas llamadas perturban el buen funcionamiento de la línea 123, cuya operación le cuesta aproximadamente 20.000.000.000, millones de pesos anuales a la ciudad; por ello, este Proyecto de Acuerdo quiere dotar a la Administración Distrital de un mecanismo normativo al que pueda acudir para sancionar a aquellos que hacen un mal uso de ella".
De ahí que su iniciativa vaya dirigida a que las personas observen un buen comportamiento al utilizar el Número Único de Seguridad y Emergencias, para solicitar ayuda en casos de emergencias y de inseguridad, evitando hacer llamadas que no se adecuen a su propósito y a sancionar su mal uso.



