Es necesario y crucial que nuestra ciudad se desarrolle urbanísticamente, pero no a costa de nuestro medio ambiente, pues el proceso de urbanización que se ha venido desarrollando en los costados orientales y occidentales de la Autopista Norte entre la Calle 183 y el peaje a la vía Chía, pese a ser mínima viene causado tal impacto, que ha deteriorado la poca Sabana que queda en esta zona.
De igual forma, se debe tener en cuenta que esta zona es un área de transición o borde de la ciudad, en la que se encuentra ubicado un suelo de protección, que no puede ser urbanizado debido a la riqueza ambiental que existe en los llamados Cerros Orientales. Así mismo existen otras zonas de expansión dentro de la ciudad como la Occidental y la Sur, donde reúnen un área total de 2.348 hectáreas, las cuales se pueden urbanizar sin causar ningún deterioro a los recursos naturales de Bogotá y sin perjuicio para nuestra comunidad, es así como se podrán prevalecer los intereses generales y no los particulares, afirmó el Cabildante Ferreira.


